Lo que nos depara(ría) el 2016…

Lo que nos depara(ría) el 2016…

(Sobre el presupuesto).

El pasado martes 8 de septiembre el secretario de Hacienda Luis Videgaray entregó a la Cámara de Diputados la propuesta de paquete económico 2016 para su aprobación. En sí este tema es muy amplio así que trataré de enfocarme a lo más representativo

La entrega de dicha propuesta había generado muchas expectativas  luego de que en el informe presidencial, el jefe del Ejecutivo asegurara que no habría un alza en los impuestos y que se mantendría una política de austeridad, en otras palabras, el gobierno “se abrocharía el cinturón”.

Cabe apuntar el hecho de que el paquete económico está integrado por la iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación (ILIF), el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) y los Criterios General de Política Económica (CGPE).

En teoría esta propuesta debía ser “responsable y realista” en palabras mismas de Enrique Peña Nieto, y es que la situación de las finanzas globales atraviesan por una crisis que ha golpeado hasta las economías más fuertes.

Tal es el caso de China, el tigre asiático y primera potencia mundial cuyas reservas alcanzaron mínimos alarmantes y terminó por devaluar su moneda, de Brasil el otrora gigante latinoamericano cuya crisis ha arrastrado al resto de las economías del Mercosur, e incluso de EE.UU., que, pese a estar en recuperación y con una moneda se ha ido fortaleciendo, hace unas semanas vio a sus mercados tambalearse al ser empujado por el efecto dominó desatado por China derivando en un Black Monday con la Bolsa de Nueva York perdiendo 1000 puntos en sólo unas horas, algo ciertamente histórico.

México, entre el crudo y el dólar.

Para el caso mexicano uno de los factores que más golpearon la economía fue la caída del precio del petróleo, que si bien hace unos años sobrepasaba los 100 usd por barril, este año cayó hasta los 30 usd por barril en promedio, y teniendo un precio actual que oscila los 40-45 usd.

El precio estimado para el paquete económico 2016 es de 50 usd por barril, sin embargo algunos expertos, tales como los analistas del banco de inversión Goldman Sachs, suponen que debido al desajuste entre la oferta y la demanda el precio del crudo podría caer hasta los 20 usd por barril. Este desajuste hace referencia a que pese a una baja demanda se siguen generando excedentes que obligan a bajar los precios.

Otro punto había sido el tema del precio del dólar, que si bien ha tenido una leve recuperación aún se encuentra por encima del umbral de los $17 y fluctúa constantemente. Esto viene a ser un problema en materia de importaciones, los precios de diversos precios en el mercado suben y con ello la inflación. En cuanto a este tema, el paquete económico prevé un tipo de cambio que orbite los 15.70/15.90 pesos por dólar, esto bajo el supuesto de que la Fed por fin aumente las tasas de interés y se estabilicen los mercados cambiarios.

Así mismo se estimó que para el 2016 se observe un crecimiento de entre 2.6% y 3.6% en el PIB, así como una inflación que se mantenga en un 3%. Digamos que más o menos bien.

Dentro de este paquete y como parte del proyecto para reactivar la economía se anunció una serie de apoyos e incentivos fiscales, un mayor otorgamiento de créditos a las Pymes y otros puntos negociados previamente con la iniciativa privada (IP), en ese mismo sentido también se brindarán incentivos para atraer la inversión e impulsar el ahorro a largo plazo.

El análisis sobre los números.

Y bien, hasta aquí todo parece sonar bien, a secas. Durante días hemos estado escuchando la palabra austeridad en los medios y hasta nos enteramos de acorde con esta postura no se realizará la tradicional cena de gala que se ofrecía a jefes de Estado una vez finalizada la ceremonia del grito cada 15 de septiembre.

Sin embargo tenemos sobre la mesa un presupuesto de egresos, es decir lo que se va a gastar, que asciende a unos 4.7 billones de pesos.

De estos, lo que más debate generó fue el presupuesto que se le otorgará al Instituto Nacional Electoral cuyo anteproyecto ya recibió luz verde y que asciende a 15,473,834,466 pesos, de los cuales 4,031,121,885 pesos serán destinados para el  financiamiento de los partidos políticos.

Esto no sorprende, los mismos partidos aprueban el presupuesto que se les dará dentro del ejercicio por parte instituto electoral, sin embargo no deja de ser cuestionable el hecho de que dicho órgano reciba un monto semejante en un año en el cual no habrán elecciones federales. Aquí el punto es que a partir de las modificaciones a la ley político-electoral, ahora deberá organizar elecciones locales, que representan, como siempre, un derroche de recursos en papelería, propaganda, así el costo mismo de las campañas.

Dentro de este denominado Ramo Autónomo también se indica que el presupuesto estipulado para el Poder Judicial sería de 68.1 mmdp mientras que el Poder Legislativo serían 14.1 mmdp. En total, junto al INE, estarían ejerciendo un gasto 12.5% mayor que el aprobado para 2015.

Aunque la asignación para Ramos Administrativo sea menor para este ejercicio también es cierto que esta partida presupuestal incluye las pensiones de los ex-presidentes cuyo monto se mantiene sin cambios. Y también es cierto que pese a que no hubo aumentos en la asignación a la mayoría de las secretarías de Estado, a la SEDENA se le incrementó un 1.4% y se compró armamento nuevo antes de terminar el presente ejercicio. Pareciera algo sin sentido.

Sin entrar en más detalles también cabe destacar que el Congreso de la Unión solicitó 703 millones más en su mayoría para gasto corriente y en cuanto a infraestructura se asignaron 5,500 mdp para nuevo aeropuerto (NAICM).

¿Entonces a qué le redujeron?

El Proyecto de Presupuesto de Egresos incluye una reducción de 15,825 plazas, de las cuales 7,740 corresponden a empleados y funcionarios del gobierno y 8,085 de honorarios y eventuales, lo cual resulta alarmante. Por un lado se entiende que una menor burocracia genera menos costes administrativos, sin embargo hablar de aumentar las tasas de desempleo es preocupante desde donde se vea, insinúa problemas como un aumento de la informalidad, menor consumo, menor recaudación fiscal, endeudamiento, y un sinfín de etcéteras más.

Por su parte algunos diputados, queriéndose sumar a este llamado a la austeridad, aseguraron que dejarían ciertos lujos como el uso de automóviles y celulares pagados con los recursos del Palacio Legislativo, qué amables ellos.

Sin embargo el tema de recortar el número de legisladores sigue siendo tabú y cada que se menciona las facciones de oposición están a favor pero en contra, sí, así como lo leyó, entran en una contradicción de, por un lado, admitir que habría un ahorro significativo y reforzaría la confianza en el electorado, pero al mismo tiempo negarse a llevarlo al pleno pues causaría, aseguran, una crisis de representatividad.

Empero, una campaña reciente de la página Plumas Atómicas sostenía que cada senador costaba el equivalente a 202 alumnos de la UNAM, 231 alumnos del IPN o 236 alumnos de la UAM. Esto surgió a partir de que se plateó un recorte al presupuesto de la educación superior ante esta urgencia de austeridad. Sin embargo, esta semana, el nuevo titular de la SEP, Aurelio Nuño, aseveró que no habría tal recorte.

Aún con todo eso, no parecería que el Estado se esté ajustando el cinturón, y me vuelvo a repetir la misma pregunta ¿entonces, a qué le redujeron para que las cuentas cuadren? Muy posiblemente el mayor golpe lo lleven los programas sociales y el sector salud, este último entregó a sus trabajadores uniformes (batas, filipinas, chalecos, suéteres) que habitualmente tenían los distintivos o del IMSS o del ISSSTE, verdes o azules, que este año cambiaron para decir “Sector Salud” y ser grises. Eso parecería anticipar cambios de fondo y una posible fusión de los institutos, mismo que de igual manera conllevaría un recorte de trabajadores.

Por lo pronto la Cámara de Diputados tiene hasta el 20 de octubre para aprobar la Miscelánea Fiscal, y la Cámara de Senadores hasta el 31 de octubre, mientras que el Presupuesto de Egresos, que únicamente es revisado por la Cámara de Diputados, tiene hasta el 15 de noviembre para ser aprobada, y hasta entonces sabremos bien a bien qué nos deparará el 2016 en materia económica.