Los aspirantes de la UNAM

Los aspirantes de la UNAM

Este fin de semana se publicaron los resultados de la segunda vuelta del examen de admisión a la UNAM provocando que de nueva cuenta la discusión sobre el acceso a la educación superior en el país fuera el tema de la discusión en medios de comunicación y en las familias mexicanas en la que alguno de sus miembros buscaba un lugar en la institución.

En los años recientes la oferta de educación superior en el centro del país se ha concentrado en la UNAM, el Politécnico y la UAM, que resulta insuficiente para la cantidad de jóvenes que viven en la Ciudad de México y los municipios cercanos del Estado de México, así como de muchos otros estudiantes del interior de la República Mexicana que también pretenden estudiar en el centro del país.

Este año 45 mil aspirantes a estudiar en la UNAM fueron rechazados en el más reciente examen de selección y aunque el gobierno del Distrito Federal pretende dar apoyo de becas y cursos a unos 15 mil estudiantes que vivan en el D.F, este programa solo será un paliativo para un problema que requiere de una solución urgente y que cada año empeora al verse rebasada la capacidad de las instituciones de educación superior públicas en relación a los jóvenes aspirantes.

Si bien el gobierno el Distrito Federal tuvo la iniciativa de crear la UACM, es un hecho que al día de hoy no se concretado el proyecto educativo que la convierta en una alternativa viable de estudio a los jóvenes capitalinos y mucho se ha criticado el nivel de productividad de la institución con respecto a los egresados que a lo largo de su existencia se ha titulado. Otra crítica en donde parece estar parte del problema del compromiso de los estudiantes es en el método de ingreso que se hace por sorteo, lo cual no representa ningún esfuerzo y por consiguiente satisfacción al aspirante de ser aceptado en la institución educativa.

Lo que tanto el gobierno como sociedad seguramente se plantea es qué hacer con los miles de jóvenes que año con año se quedan si escuela y que entrar a una universidad particular queda fuera del alcance de las familias por el alto costo de las colegiaturas. Son miles de jóvenes desocupados que al día de hoy quedan expuestos a los estímulos del crimen organizado o a la tentación de las adicciones. Y no creo que esté siendo exagerado, basta con leer la nota roja de los periódicos para darnos cuenta que muchos de los que protagonizan las páginas tienen al rededor de los 18 años de edad.

La solución al problema parece lejana ya que es difícil que en un solo sexenio se resuelva y en México es muy difícil que los gobiernos pongan en marcha programas a largo plazo por aquello de que no es el gobernante en turno quien podrá colgarse la medallita de la solución sino que será otro el que se lleve el reconocimiento a costa del trabajo de los anteriores.

  • Jondalar Cervantes

    Coincido con tu argumento, pero tal vez faltaría o la pregunta sería ¿Cuál podría ser una solución (desde tu perspectiva) ? Ya que el tema es bastante antaño, incluso se dio el surgimiento del fenómeno de los “ninis” que es injusto porque (tal vez) no todos se lo han ganado. Y lo peor de este problema, como bien dices se agranda año con año, pues participan aquellos que quedaron fuera de una de las instituciones antes mencionadas con los nuevos egresados de distintas preparatorias, e incluso debería de verse hasta la deserción de los que llegan a quedarse, pues es innegable que muchos que se quedan en estas instituciones por diferentes cuestiones no culminan una carrera.

    También mencionar que como consecuencia de esto han surgido algunas universidades particulares que son mas económicas pero que es cuestionable (desde mi punto de vista claro) el programa educativo que aplican en estas.

    En fin, la problemática es muy compleja.

    Un saludo a todo este equipo, uno especial a Carlos Ham ex compañero de carrera.